El café latte es una de las bebidas con café más pedidas: un espresso con bastante leche caliente y una fina capa de espuma. Es suave, cremoso y muy fácil de preparar en casa, incluso si no tienes cafetera espresso. Te contamos la receta, las cantidades y algunas ideas para darle tu toque.
Qué es un latte (y en qué se diferencia del cappuccino)
Las tres bebidas llevan espresso y leche texturizada; lo que cambia es la proporción y la cantidad de espuma:
- Latte: espresso con mucha leche (unos 200 ml) y una capa fina de espuma. Es el más suave.
- Cappuccino: menos leche y una capa de espuma más gruesa. Más intenso que el latte.
- Flat white: doble espresso con poca leche muy sedosa, casi sin espuma. Es el que más sabe a café.
Si te interesa el origen de cada nombre, te lo contamos en qué significa "latte" o "macchiato" en realidad.
Receta de café latte con cafetera espresso
Para una taza de unos 250 ml:
- 18 g de café molido para espresso.
- Unos 36-40 g de espresso doble.
- 180-200 ml de leche fría.
- Prepara el espresso doble directamente en la taza, en unos 25-30 segundos.
- Texturiza la leche con el vaporizador: deja entrar un poco de aire al principio y luego haz girar la leche hasta llegar a unos 60-65 °C. Para un latte basta con una espuma fina.
- Vierte la leche sobre el espresso, primero desde arriba para mezclarla y al final más cerca de la superficie. Si quieres, aprovecha para hacer un dibujo: te explicamos cómo en nuestra guía de latte art.
Si buscas una máquina con la que empezar, en nuestra colección de cafeteras espresso tienes opciones como la Sage Bambino Plus, que texturiza la leche de forma automática.
Cómo hacer un latte sin cafetera espresso
No tendrás exactamente un espresso, pero sí un café concentrado que funciona muy bien con leche:
- Con cafetera moka o italiana: prepara el café como siempre y usa unos 50-60 ml por taza. Tienes los trucos en cómo hacer café en cafetera italiana y todos los modelos en nuestra colección de cafeteras moka.
- Con AeroPress: prepara un concentrado con 18 g de café y unos 80 ml de agua. La AeroPress Go es perfecta para esto. Más recetas en el arte de la AeroPress.
Para la leche: caliéntala sin que llegue a hervir y espúmala con un espumador eléctrico, o batiéndola en un tarro cerrado medio lleno durante unos 30 segundos. Después, unos segundos de microondas estabilizan la espuma.
Con leche vegetal
Las bebidas de avena y de soja son las que mejor espuman y combinan con el café; la de almendra es más ligera y se separa con más facilidad. Si puedes, elige versiones "barista", pensadas para texturizar, y no las calientes por encima de 60 °C.
Ideas para darle sabor
- Canela o cacao: espolvoréalos por encima al servir.
- Vainilla: unas gotas de extracto natural en la leche antes de calentarla.
- Miel: disuélvela en el espresso antes de añadir la leche.
- Latte frío: espresso sobre hielo y leche fría, sin espumar.
El mejor café para tu latte
Con leche funcionan muy bien los cafés con notas de chocolate, caramelo y frutos secos, como nuestro café de Brasil Mundo Novo o el café de México. Si prefieres un latte más afrutado, prueba nuestro café de Kenia. Encuentra el tuyo en nuestra selección de café para espresso.





